Libertad de expresión castigada
Soy un gran crítico de Oleguer y soy un acérrimo defensor de la libertad de expresión. Los abucheos que el publico de Mestalla dedicó durante todo el partido al defensa catalán sólo es posible en un lugar donde se desentienden de la democracia. Comparar una persona que escribe un artículo con un etarra es el colmo de la exageración. Más grave es romper un contrato unilateralmente por un texto. Pero todo eso es normal en una tierra donde la extrema derecha ha trabajado para hacer creer el anticatalanismo, o simplemente el odio. Y su labor ha fructificado en feos versos dedicados a un jugador de fútbol con todo el derecho a criticar el "estado de Derecho".
P.D.: Lástima que ninguno de los que pitaron a Oleger se hubiesen leído su artículo, verían racionalidad en sus palabras.
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