Se rozó la tragedia 'nacional'
Después de la exhibición ante Ucrania, la selección más potente del grupo de España, todo el mundo pensaba que el resto sería un camino de rosas. Ni Túnez ni Arabia Saudí parecían a priori equipos que pusieran en peligro la supremacía roja en la primera fase del mundial. Pero como se suele decir, los excesos son malos consejeros. La euforia desatada tras los cuatro goles al equipo de Shevchenko rozaba el surrealismo. Algunos ya habían empezado a cantar el "Sí,sí,sí nos vamos a Berlín". En 20 minutos del partido ante Túnez la cosa cambió. Sí,sí,sí, volvemos 'pa Madrid'. Un gol del equipo norteafricano era la causa de este cambio. La furia roja pasó a la cagalera roja. El 'planning' de Luis Aragonés se fue abajo en pocos minutos. Pero está claro que lo del sabio no le viene por su estupidez, sino por su resoluciones ante circunstancias adversas. Y por la flor que parece salirle del trasero. Los cambios le salieron perfectos. Después de que en los primeros 45 minutos la selección no pudiese abrir el cerrojo que el seleccionador francés Roger Lemerre había diseñado con el 4-3-2-1, decidió dar entrada a Raúl y Cesc. El centrocampista catalán se acercó a Xabi Alonso para estrechar las distancias entre líneas. Allí, como nos tiene habituados desplegó su enorme fútbol. Eso sí, contando con la ayuda de un Xavi que volvió a estar bien. España se reencontró con el fútbol de toque que llevaba reclamando Luis desde la banda durante toda la primera mitad. Pernía subía más por la banda izquierda mientras que Joaquín, que había salido a los pocos minutos de la segunda parte por Villa, lo hacía por la derecha. Así Raúl -parece que tenga que salir como el primer cambio por imposición estatal-, marcó el empate tras recoger el rechace del portero rival a chut del centrocampista del Arsenal. Lo más difícil ya se había conseguido. Pocos minutos después excelente jugada de Cesc que con un pase milimétrico deja un balón a Torres para que ante la salida del guardameta tunecino colocara el 2-1 en el marcador. Era lo que necesitaba 'El niño'. Cogió confianza y se acercó más al área rival. Tanto que un defensa tunecino tuvo que agarrarlo para que no rematara desde la misma área pequeña. Penalty. Cuando un jugador tiene confianza hay que dejarle que la explote, y más si se trata un delantero. Chutó 'El niño' y marcó. 3-1 y Torres pichichi del Mundial. España ya está en octavos. Ahora a esperar rival que como ya había predicho será Francia, si logra clasificarse. Togo debe irese con un buen sabor de boca y qué mejor sabor que dejar fuera a los bleus.
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