La falta de un duende
Otra vez igual. La selección española vuelve a dejar constancia de su mediocridad en un campeonato del mundo y vuelve a casa con el rabo entre las piernas. Esta vez no se llegó ni a los cuartos de final. ¿Pero qué pensaban todos aquellos que predicaban a los cuatro vientos la magnificiencia del fútbol desplegado por los de Luis Aragonés en la primera fase? Recuerdo: 1) Llegamos al mundial por la repesca, incapaces de superar a Serbia y Montenegro (la misma selección que encajó seis goles ante Argentina); 2) Lo único destacable es el 4-0 del debut frente a Ucrania porque contra Túnez sufrimos más de la cuenta y a Arabia Saudí sólo la pudimos superar con un gol a balón parado. Una victoria por la mínima; 3) Nunca hay que menospreciar al rival, aunque éste venga en silla de ruedas. Tres datos que dejan constancia de la arrogancia con la que los españoles -y en ésto los medios de comunicación tienen gran parte de culpa- caminaban por Alemania. Si nos comparábamos con Argentina, por Dios. Al final como siempre. En cuanto se nos pone por delante un rival de entidad, a la calle. Esa es la selección española. Ni un cambio generacional -que no fue total por la presencia de un más que acabado Raúl-, ni un Sabio en el banquillo. Nada. A España lo que le falta es un duende. El duende de los grandes equipos. El duende que da la victoria aunque juegues con un "estilo de las cavernas" (léase Italia). Todas las selecciones favoritas están en los cuartos. Todas. Porque muy a nuestro pesar España nunca fue, es, ni será una fiel candidata a campeona. Es un equipo de segunda línea. Puede llegar algún año a cuartos, o incluso a semifinales, pero de ahí, no pasarán.
Alemania la fuerza, Portugal la técnica, Inglaterra el pelotazo, Italia el catenaccio, Argentina las individualidades, Francia la experiencia, Brasil el jogo bonito (aunque con Ronaldinho en esa posición todavía no ha aparecido), y España... ¿Qué? ¿La juventud? Miren dónde nos ha llevado la juventud. Todos las buenas seleccciones tienen un sistema claro de juego. La "roja" no. Que si bandas... Que si dos delantero... Que si Raúl... Al menos se acabaron estos debates.
Pasando a hablar del partido no puedo sino expresar mi sorpresa cuando veo que Aragonés, al contrario a lo que nos tiene acostumbrados, da el once titular tres días antes del partido. ¿Por qué no le dijo directamente a Raymond Domenech por dónde debían jugar para superar a España? Tres días es mucha ventaja. Al menos si lo dices, engaña. Otra cosa es que encima te equivoques en la alineación. Vamos a ver, yo he defendido la presencia de dos peloteros en medio del campo en lugar de dos luchadores. Es decir, que jugasen Cesc y Xavi, o Xavi e Iniesta, en lugar de Senna. Xabi Alonso ya es suficiente seguro defensivo, pues juega con dos cerebros. Pero claro, eso sirve con Arabia Saudí, Túnez y Ucrania, equipos cuyo centro del campo es inexistente. Pero no. Luis lo hace al revés. Contra un equipo con una media física con Makelele y Vieira. El día en que debía jugar Senna, no juega. España no tuvo centro del campo y se veía obligada a lanzar balones largos donde Thuram (todo y los años) no dejaba pasar ni una. Así la "roja" sólo llegó una vez en todo el partido. El penalty. Gol. Pues bien cierra un poco atrás. Aguanta hasta la primera mitad y luego que sean ellos los que corran. Los franceses no iban a aguantar 45 minutos corriendo. La táctica del fuera de juego está bien pero no te la juegues tantas veces porque en una te pillarán y te marcarán. Así fue. La segunda parte por fin saca a Raúl. Pero a continuación saca a Xavi. La madre que te... No me hagan escoger entre Xavi y Cesc porque creo que el 80% del mundo lo tendría claro ¿Qué ha hecho Cesc? Recuerdo que éste ha sido el primer año como titular en el Arsenal. Vale, han llegado a la final pero no me digan que ha sido por él. Thierry Henry. Aunque de este tema ya he hablado en esta página y no volveré a hacerlo.
Por cierto hablando de Henry, este chico ha perdido los papeles. Además de haber hecho la peor elección de su vida quedándose en el Arsenal, dónde les aseguro que no volverá a jugar en años la final de la Champions, se le han subido los humos. Escupir al entrenador rival es feo. Encararse con un defensa rival cuando tu compañero acaba de marcar un gol es feo. Debía estar dolido por los insultos que algunos aficionados españoles dedicaron al autobús de los bleus cuando llegaban al estadio. O por los silbidos de los mismos cuando sonó la Marsellesa, el himno oficial galo. Aunque creo que lo que de verdad le dolió fue que en ningún momento pudo superar a Puyol. Y ya van dos.
En fin, el gallo sigue cacareando y al toro le cortaron los dos coj...
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