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MUNDOFUTBOL

Ante un medio de choque, el toque

Ante un medio de choque, el toque

Los entrenadores de fútbol, al estudiar a sus próximos rivales, deberían centrarse más en el examen del centro del campo. Ahí es donde se deciden los partidos. Un medio campo con las ideas claras y un estilo de juego seguro es una garantía de victoria. Es igual si prefieres un doble pivote defensivo con un mediapunta atacante, un solo jugador defensivo y dos atacantes o tres jugadores de calidad técnica y de toque. Lo que importa es tener las cosas claras. Ayer, en el Camp Nou, Rijkaard demostró no haber sabido jugar de entrada a un Valencia que sigue sumando puntos cada vez que pisa el estadio azulgrana. Y el míster ya ha tenido tiempo de analizarlo. Quique Sánchez Flores opta por un medio campo duro con Albelda y Edú destrozando el juego rival. Rijkaard apostó ante esta táctica con el habitual juego técnico de Deco y Xavi y con Edmilson delante de la defensa. Estaba claro que los del Tura iban a cubrir a los dos organizadores azulgranas, con lo que quién llevaría el tempo del partido sería ese tercer jugador, Edmilson, ya que Joaquín y Vicente están en las bandas alejados del campo de batalla. El problema pues está en Edmilson. Ni es destructor, ni tiene un gran calidad para saber templar el partido. El internacional brasileño no se destaca por ninguna de las cualidades que deben destacar a un centrocampista. Combina ambas, y no niego que no tenga aptitudes, pero no para esa posición. El Brça perdía su mayor virtud, el control del balón. Y con las estrellas -Eto'o, Ronaldinho y Messi- apagadas sólo cabía esperar una sacudida de genialidad de alguno de ellos. Pero no llegó y el Valencia logró lo que todos los barcelonistas temían adelantarse en el marcador. Gol de Villa quién como el "Piojo" López empieza a desquiciar a la parroquia blaugrana.

Pero Rijkaard se dio cuenta a tiempo de dónde estaba la batalla. Iniesta salta al campo por Edmilson. Con la idea clara de un medio de toque, rápido, con control del balón y con una clara visión de juego vertical. Cinco minutos y el mismo Iniesta empata el partido. Quique sánchez Flores respondió enseguida sacando un tercer centrocampista duro para atajar al único jugador de esa zona del campo que quedaba libre. Parar así a uno, es fácil, dos difícil pero posible, pero detener a tres jugadores imposible. El resultado el retorno del Barça arrollador que se hubiese llevado los tres puntos de no ser por el gran portero que hay que reconocer que es Cañizares y un árbitro, Daudén Ibáñez, que no vio o no quiso ver dos penalties claros a Eto'o que hubiesen dejado claro que el máximo aspirante al título es el Barça. No se preocupen, este año la tercera Liga consecutiva y de calle.

1 comentario

dkno -

¿Qué le pasa a este pedazo de periodista que no actualiza su blog? ¿Habrá fichado por un gran medio de comunicación y no tiene tiempo? ¿Se habrá acabado el fútbol en el mundo? Todos esperamos que actualice esto pronto... colgaooooooo