Oro del moro
Ver para creer. Hacía días que sabía que Cannavaro iba a ser el nuevo balón de oro pero, como enamorado del fútbol, creí que al final los corresponsales de France Football se retractarían. Nada de eso. El defensa italiano recogió ayer el testigo de, ni más ni menos, nuestro Ronaldinho. Claro, la temporada pasada del astro brasileño fue más mala que la anterior. Total ganar una Champions y revalidar el título de Liga... Sin embargo, Fabio Canna(bis), sí hizo un papelón: ganó un scudetto amañado, y el peor Mundial de los últimos años. Vamos, los mismo méritos que Buffon, pero, lo siento Buffy, tú no eres el capitán. No levantaste el trofeo, quizás es que no lo ganaste. Tú con tus increíbles paradas no dejastes a la azzurra el Mundial en bandeja. No estuviste en la misma situación que Canna(bis) cuando explotó el Moggigate. Pero, tú, por amor a unos colores que tanto te han dado, decidiste vivir en el Infierno de la Serie B, y Fabio, no. Tú estás en un equipo de segunda y él en el galáctico Real Madrid. Marchar cuando las cosas vienen mal dadas es un buen ejemplo para los jóvenes futbolistas. Marca el camino a seguir, el del mercenario. Luego no nos quejemos cuando se repitan casos de Figo y tampoco cuando veámos a chavales de la cantera tomar un vuelo para vivir en otras tierras lejanas, eso sí, a cuerpo de rey.
En Madrid alardean de que con Canna(bis) ya van seis jugadores que han ganado el Balón de Oro con el Real. Mentira (como diría Palomino). El trofeo acredita al mejor jugador del año anterior, y Figo, Zidane, Ronaldo y ahora Cannaman lo lograron por las temporadas que hicieron en sus equipos anteriores Barcelona, Juventus e Inter. Es una adjudicación con trampa. En el Barça se hacen balones de Oro en el Madrid se compran.
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