Larga espera, mucho a comentar
Sois muchos los que me habéis preguntado por la falta de artículos nuevos ¿Si no curro, por qué no escribo? Algunos se han aventurado a darme una razón: ¡eres un vago! Teneis razón. Pero al fin la espera se acabó. Y como reza el dicho : más vale tarde que nunca (Cuanta palabrería ni que hiciera capítulos de Cálico electrónico)
Sólo un mes y han pasado tantas cosas: Italia campeona del mundo, Floyd Landis ganador del tour (o no?), Alonso cediendo terreno al Ferrari de Schumi... En fin que un mes en el deporte dan para mucho, aunque sea en verano. Vayamos por partes.
Italia fue campeona y con todo merecimiento. Una palabra describe la andadura axurri en el campeonato: competividad. Estuvo concentrada en todo momento y no falló en los momentos decisivos. Prueba de ello es que ningún jugador logró una cuenta goleadora remarcable, sino que fue todo el equipo quien llevó el peso de los goles. Y cuando un equipo ataca y defiende unido no tiene rival (léase Barça de Rijkaard). Como más que anécdota cabe destacar la bochornosa imagen de la FIFA en el asunto Zidane. Sí, digo de la FIFA porque a Zizou agrediendo ya lo hemos visto con anterioridad, con la camiseta de la Juventus y con la del Madrid. Por eso su actitud no me sorprende. El muchacho tiene tanta calidad como "pájaros en la cabeza". Lo que es lamentable es que un organismo que propugna los valores deportivos y rechace los acto violentos acceda a entregarle el preciado Balón de oro a un futbolista al que se le recordará por acabar su brillante carrera con un cabezazo sobre un rival. Aunque claro, de la FIFA uno puede esperar de todo.
Lean la contraportada de ayer de Mundo Deportivo. Excelente Mónica Planas. La periodista se aventura en exponer el futuro del deporte. En pocas palabras, no se tratará de ganar sino de hacerlo sin ayudas químicas. O al menos sin sospechas. El último en caer es Floyd Landis flamante campeón del último tour de Francia. Todo parecía indicar que después de la operación Puerto contra el dopaje en el mundo del ciclismo y la posterior expulsión de los grandes favoritos, incluídos en el sumario, dejaría una ronda francesa más pura. Y la verdad que las dos semanas que duró la carrera, así fue. Grandes etapas de montaña recordando las luchas de antaño, dos españoles compitiendo por la victoria hasta el final. Un precioso espectáculo. Sin embargo, parece que el ciclismo tiene podridas las entrañas. El campeón puede quedar desposeído del título por superar los límites de testosterona, una sustancia que estimula los músculos. La duda se cierra en el día en el que Landis subía las montañas de Morzine como si fuera en motocicleta, después de perder más de 10 minutos en la etapa anterior. Aquella memorable actuación ¿fue una ilusión? La verdad, esperemos que no. Aunque si así fuera, el gallego Oscar Pereiro se convertirá en el quinto español en ganar un tour de Francia, siguiendo los pasos de Bahamontes, Delgado, Ocaña e Indurain. Por el bien de un deporte
en grave estado de salud que todo esto sea sólo una pesadilla.
Sólo un mes y han pasado tantas cosas: Italia campeona del mundo, Floyd Landis ganador del tour (o no?), Alonso cediendo terreno al Ferrari de Schumi... En fin que un mes en el deporte dan para mucho, aunque sea en verano. Vayamos por partes.
Italia fue campeona y con todo merecimiento. Una palabra describe la andadura axurri en el campeonato: competividad. Estuvo concentrada en todo momento y no falló en los momentos decisivos. Prueba de ello es que ningún jugador logró una cuenta goleadora remarcable, sino que fue todo el equipo quien llevó el peso de los goles. Y cuando un equipo ataca y defiende unido no tiene rival (léase Barça de Rijkaard). Como más que anécdota cabe destacar la bochornosa imagen de la FIFA en el asunto Zidane. Sí, digo de la FIFA porque a Zizou agrediendo ya lo hemos visto con anterioridad, con la camiseta de la Juventus y con la del Madrid. Por eso su actitud no me sorprende. El muchacho tiene tanta calidad como "pájaros en la cabeza". Lo que es lamentable es que un organismo que propugna los valores deportivos y rechace los acto violentos acceda a entregarle el preciado Balón de oro a un futbolista al que se le recordará por acabar su brillante carrera con un cabezazo sobre un rival. Aunque claro, de la FIFA uno puede esperar de todo.
Lean la contraportada de ayer de Mundo Deportivo. Excelente Mónica Planas. La periodista se aventura en exponer el futuro del deporte. En pocas palabras, no se tratará de ganar sino de hacerlo sin ayudas químicas. O al menos sin sospechas. El último en caer es Floyd Landis flamante campeón del último tour de Francia. Todo parecía indicar que después de la operación Puerto contra el dopaje en el mundo del ciclismo y la posterior expulsión de los grandes favoritos, incluídos en el sumario, dejaría una ronda francesa más pura. Y la verdad que las dos semanas que duró la carrera, así fue. Grandes etapas de montaña recordando las luchas de antaño, dos españoles compitiendo por la victoria hasta el final. Un precioso espectáculo. Sin embargo, parece que el ciclismo tiene podridas las entrañas. El campeón puede quedar desposeído del título por superar los límites de testosterona, una sustancia que estimula los músculos. La duda se cierra en el día en el que Landis subía las montañas de Morzine como si fuera en motocicleta, después de perder más de 10 minutos en la etapa anterior. Aquella memorable actuación ¿fue una ilusión? La verdad, esperemos que no. Aunque si así fuera, el gallego Oscar Pereiro se convertirá en el quinto español en ganar un tour de Francia, siguiendo los pasos de Bahamontes, Delgado, Ocaña e Indurain. Por el bien de un deporte
en grave estado de salud que todo esto sea sólo una pesadilla.
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